Como dice el profesor Klaus Jurgen Bathe, el análisis de elementos finitos es el arte de predecir el futuro. El Método de Elementos Finitos (MEF) es un método numérico que permite discretizar problemas contínuos (ecuaciones diferenciales) y transformarlos en problemas discretos (ecuaciones algebraicas). En el MEF las variables existen en un número finitos de puntos (los nodos de la malla). Tipos de problemas que se pueden abordar con este método incluyen los estáticos, dinámicos y de valores característicos.

El MEF se usa para resolver problemas físicos en ingeniería y diseño. Dichos problemas físicos involucran una estructura o componente sujeto a cargas. La idealización del problema físico a un modelo matemático requiere de suposiciones que conllevan a ecuaciones diferenciales que gobiernan el modelo matemático. El análisis de elementos finitos resuelve este modelo matemático. Dado que el MEF es un procedimiento numérico, es necesario tener presente la exactitud de la solución, ya que si el criterio de exactitud no se satisface la solución numérica debe repetirse usando parámetros de solución refinados (como por ejemplo, refinar la malla reduciendo el tamaño de los elementos) hasta que se alcance una exactitud suficiente.

Es claro que la solución de elementos finitos resolverá solo el modelo matemático seleccionado, y que todas las suposiciones del modelo se verán reflejadas en la predicción o solución. No se puede esperar más información en la predicción del fenómeno físico que aquella información contenida en el modelo matemático. Por ello, la selección de un modelo matemático apropiado es crucial y determina por completo la profundidad de la comprensión del problema físico que es posible obtener mediante el análisis.